
Luego de haber llamado al idiota 1, y ya que me había acostumbrado a decirle mi frase característica, tuve la idea de añadir un número más a mi lista de marcado automático. Recordando la frustración que tuve cuando el idiota se me adelantó en el estacionamiento de la tienda, toma el teléfono. Marqué el número del idiota del BMW negro y le dije “¿estoy hablando con el hombre que tiene un BMW de negro a la venta?”.
“Sí, con él habla”, me dijo.
“¿Podría decirme dónde puedo ir a verlo?”. Y el idiota me respondió “Sí, vivo en el 1802 de la calle 34 Oeste. Es una casa amarilla, y el auto está estacionado al frente”.
“¿Cuál es su nombre?”, le pregunté pacientemente, a lo que el idiota me respondió con igual paciencia y cortesía con la frase “Mi nombre es Don Hansen”.
“¿Cuándo es buen momento para encontrarte, Don?”
“Estoy en casa cada tarde, después de las cinco”.
“Oye, Don, ¿puedo decirte algo?”
“Si, dime”, me respondió el idiota.
“Don, eres un idiota”. Luego colgué el teléfono, y añadí este número a mi marcado automático también.Pues bien, ya tenía en mi marcador automático de números telefónicos al idiota uno y el idiota dos. Ahora, cuando he tenido un problema, o si simplemente había estado teniendo un mal día, ya tenía a dos idiotas a los cuales podría llamar para descargarme.

1 Comentario a “ Cómo manejar un gran golpe (3) ”
11-12-2009 - 22:00
[...] que le parezca exorbitante, no dude en creer lo que dicen de ella ya que estaría perdiendo la gran oportunidad de ganar y ganar con la ruleta [...]
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