En el póker más vale ser hábil que observador

30-04-2009

Más allá de las habilidades específicas para el Poker, la importancia de conocer sus reglas y estrategias, la observación cumple un rol fundamental en el juego. Una persona puede ser un experto y hábil jugador, pero si no es un buen observador puede que no tenga éxito en el juego.

Es así como muchos jugadores sacrifican la ganancia en las primeras manos para conocer a su oponente. Estudiarlo en detalle, saber cómo reacciona cuando tiene buenas cartas, conocer su modalidad de juego, sus más mínimas y aparentemente insignificantes reacciones.

Una vez que cree conocerlo está listo para actuar. Con los datos acumulados puede anticipar sus jugadas, interpretar su lenguaje corporal y rearmar su propio juego en función de los datos que le proporciona su oponente.

Todo el mundo sabe que una levantada de ceja, rascarse la nuca o carraspear intermitentemente puede significar mucho más que simples molestias corporales.

Pero hay que tener cuidado. Así como uno es un observador hambriento es posible que su oponente también lo sea. Para evitar caer en su propia trampa, el jugador observador tiene que ser conciente de su propio lenguaje corporal y tratar de neutralizarlo al máximo. En otras palabras, tiene que ser un hábil actor y poder mantener la “Cara de Poker”.

Post Relacionados


Deje un comentario

Debes estar logueado para comentar.