
Aquella famosa frase de Maquiavelo que declara que el fin justifica los medios es quizá la principal inspiración de los tramposos.
Sabemos de antemano que el póker es un juego, y como tal, el factor principal debería ser la diversión; pero toda vez que involucra dinero, habrá la gente que busque atraer hacia sí la mayor cantidad de beneficios, y muchas veces, esa búsqueda puede ser poco ética, sin tomar en consideración cualquier escrúpulo.
Engañar y hacer trampas es una forma muy común que tienen algunos apostadores de póker para alcanzar sus metas. En el lugar en donde más se suelen dar las trampas es en las sesiones privadas de póker, lugar propicio para aquel escenario.
Esto no significa que las trampas no se den en las mesas regulares de los casinos, ya que en estas también abundan los apostadores, sobre todo los oportunistas, quienes muchas de las veces, evaluarán a los competidores de las mesas antes de decidir en dónde sentarse; pues como aves de rapiña, escogerán a los oponentes más débiles, los advenedizos, aquellos a los cuales es más probable poder inducir las trampas.
Las trampas a la hora de apostar pueden darse de dos formas, bien sea cuando se presentan como trampas insignificantes o de enorme magintud.
Post Relacionados
Etiquetas: apostar, ética, beneficios, competidores, diversión, ganancias, ganar dinero, jugadores débiles, maquiavelo, mesas de juego, oponentes, opotunistas, Poker, sesiones privadas, trampa, tramposos
13 Jun, 2009 hora: 8:49
[...] Sobre el uso de trampas (Parte 1) en Sistemas Casino [...]