
Para todos aquellos que disfrutan de unas buenas manos de Black Jack, Ken Uston fue la persona que todos desearíamos ser.
Para algunos fue el mejor contador de cartas de la historia del Black Jack en los casinos. Nacido en 1935, fallecido en 1987, Uston era hijo de padre japonés y madre austriaca. Sus tácticas para jugar al Black Jack batieron a muchos casinos durante la década del 70.
Uston tenía una inteligencia superior, se estima que su cociente intelectual era de 169, habiendo obtenido un master en matemáticas de la Universidad de Harvard. Su afición por el juego llegaba tan lejos que, cuentan, abandonó su puesto como vicepresidente de una empresa para unirse a un grupo de jugadores que se dedicaban a contar cartas.
Así, con este grupo de gente se dedicó en un principio a jugar en los casinos de Las Vegas, Nevada, acumulando ganancias por varios cientos miles de dólares.
Posteriormente se separó de este grupo, y tras tener la entrada prohibida a los casinos de Las Vegas, comienza su actividad con un nuevo grupo en los recientemente abiertos casinos de Atlantic City. En esta oportunidad alcanza ganancias de casi un millón de dólares.
Pero como todo lo bueno dura poco, pronto se le prohíbe la entrada no solo a los casinos de Atlantic City sino a todos los casinos del mundo.
Pero Uston no se quedó quieto. Inició una demanda contra los casinos, que ganó. Por eso desde ese momento no se considera que los contadores de cartas hagan trampa. De hecho, continuó apostando hasta su muerte, inclusive llegando a convertirse en un gran artista del disfraz, a fin de cambiar su apariencia para poder seguir apostando.
