Consiste en acertar, como apertura, dos apuestas consecutivas, dejando para el segundo turno de jugada el beneficio logrado durante el primero.
Por cada tanto jugado y ganado, se reservarán dos para la siguiente jugada, los cuales (con un poco de suerte) se convertirán en cuatro, quedando tres como beneficio. En el argot de la ruleta acertar de esa forma se denomina ganar una segunda, y si se dejaran los cuatro tantos para otra apuesta y se genera, quedaría realizado lo que llama una tercera.
Para calcular el número de jugadas a las que correspondería ganar una quinta, sólo hace falta averiguar el número de tantos que se encontraran en el tapete, y en relación con ellos, la solución será:
Ganada la primera vez se tendrán 2 tantos
Ganada la primera vez se tendrán 4 tantos
Ganada la primera vez se tendrán 8 tantos
Ganada la primera vez se tendrán 16 tantos
Ganada la primera vez se tendrán 32 tantos
La cifra 32 indica que por cada 32 veces que se intente ganar la quinta, 31 se perderá y una sóla se conseguirán los 32 tantos. Jugando de esta manera es casi imprescindible acertar la primera jugada de una serie.
Si se buscan dos aciertos consecutivos, se observará que eligiendo el ataque en la penúltima para conseguirlos, deben presentarse cuatro en serie. En cambio, si se jugara siempre fijo a una serie o color, al formarse un grupo de dos se habría realizado lo deseado Leer más…
