
Continuamos conociendo acerca de las cinco apuestas más descabelladas en la historia de las apuestas realizadas.
4. Ashley Revell apuesta todo en un solo giro
En el año 2004, el joven británico Ashley Revell decidió despojarse de todas sus propiedades. Decidió vender su auto, su equipo de estéreo, su televisor, su bicicleta, e incluso todas sus vestimentas. Luego, decidió vaciar su cuenta bancaria, así también como su cuenta de gastos para el juego del póker.
Sumando todo esto, logró reunir cerca de $135,300.
Con este dinero, Revell viajó hasta la ciudad de Las Vegas y apostó todo lo que tenía a una sola ronda del juego de la ruleta. Más abajo podrás ver qué es lo que sucedió.
3. Johnny Moss apuesta en una pelea de puñetazos.
La leyenda del póker Jonny Moss estaba un día parado en un bar, conversando con un hombre que se jactaba de nunca haber perdido una pelea en toda su vida. En aquél momento, Moss recibió una proposición por parte de sus amigos, que le decían que él podría derribar de un solo golpe al hombre con el que estaba hablando, y de hecho organizaron una apuesta de 15 a 1.
Esto parecía ser un negocio justo. Aceptó la apuesta, y arrojó un gran puñetazo a este supuesto experto de las peleas.
Naturalmente, esto no funcionó. Todo lo que Moss recibió a cambio fue un par de huesos rotos y un viaje al hospital. Al respecto, luego dijo que “una apuesta de 15 a 1 era demasiado buena como para dejarla pasar”.
