
Cuando llegó el servicio de identificación de llamada nuestra área, pensé que mi llamada terapéutica al “idiota” tendría que parar. Pero, en lugar de dejar de hacerlo, tuve una nueva idea. Una vez más, llamé a este número y dije “Hola, habla John Smith de la Compañía de Teléfonos. Quisiera saber si usted estaría interesado en el servicio de identificación de llamadas”.El hombre volvió gritar “¡NO!” y colgó rudamente el teléfono. Rápidamente volví a llamarle y le dije “¡Eso es porque eres un idiota!”.
Ahora se había que el idiota no podría ubicarme.
Sin embargo, un tiempo más tarde, cierto día yo estaba llegando a una tienda, alistándome a aparcar mi auto en un espacio de estacionamiento, esperando detrás del volante.
Pero súbitamente un hombre en un BMW de negro se me adelantó, y se estacionó en el espacio que había estado esperando pacientemente.
Toqué la bocina de mi auto y le grité que yo había estado esperando por ese espacio pero el idiota me ignoro. Vi que en una de las ventanillas de su auto había un letrero que decía “a la venta”, así que anoté este número.Un par de días después, luego de haber hablado con el primer idiota (a estas alturas yo ya tenía su número telefónico en mi servicio de marcado automático), pensé que sería buena idea comenzar a llamar también al idiota del BMW negro.

Hay muchas manos por las que vale la pena subir la apuesta luego del flop, y ya sabemos además que 5 de las 7 cartas totales ya han sido repartidas. En esta ronda del juego, aumentar la apuesta tiene dos resultados. Protege nuestra mano, y a la vez incrementa el pot cuando el resto la iguala.
Si estamos con suerte y las cartas se están acomodando a nuestro juego, debemos considerar apostar lo más que podamos antes de que la racha se termine. Saber jugar correctamente durante una racha de buena suerte puede resultar en una gran cantidad de dinero en un período breve de tiempo. Si por el contrario nuestra suerte nos está jugando una mala pasada, deberíamos considerar sentarnos fuera de la mesa por un par de jugadas, o incluso dejar de jugar. La mala suerte no tiene porqué cambiar, puede continuar así durante una temporada completa.
En el Texas Hold’em, puede ser muy peligroso jugar lentamente con dos aces en la mano, sobre todo frente a varios jugadores que quieran igualar nuestra apuesta. Son sin duda una excelente mano inicial, pero pueden ser derrotados. Debemos hacer que el resto de los jugadores pague para ver la próxima carta.
No hay que dejarlos que se suban al pot por poco dinero. Esta regla básica suele poner en problemas a más jugadores que cualquier otra. No hay que faltarle el respeto a los aces. Por último, un buen consejo es blufear ni bien comienza el juego, y si somos descubiertos, evitemos blufear durante un tiempo. Hecho esto, hemos establecido el escenario. Ahora podremos dejar pensando al resto de los jugadores sobre si estamos blufeando nuevamente o no.
