
Este sistema es bastante complicado de utilizar y sólo los jugadores con una sofisticada memoria contaban con este sistema. Pero observando los descubrimientos de Thorp, logramos entender que cartas mazo son más útiles, cuales son nocivas y cuales neutras: 2 se estima en 5, 3 6 4, 8, 5 11, 6, 7 4, 8 0, 9 -3, y el 10 y las figuras como -7 y -9 para el as.
Al año siguiente, en 1963 apareció un sistema de “alta y baja”, el cual pareció ser el más aplicable y sobre todo se convirtió en la base para el desarrollo de los sistemas ulteriores. En este sistema, cada carta se asigna un valor numérico, pero son sólo tres: +1 para las cartas del 2 al 6, 0 para las cartas del 7 al 9, y 1 para las figuras y ases.
Es fácil de asegurarse de que la suma de los valores en una baraja de 52 cartas es igual a cero. El mismo es el caso de “un gran paquete”, y muchas veces a estos sistemas se los considera como un método bien equilibrado.
En cuanto a las cartas a salir del mazo seguimos la puntuación actual. Sietes, ochos y nueves son ignorados, las cartas algas (figuras y ases) conducen a la disminución de la puntuación, la de las cartas del dos al seis, para aumentar la puntuación.
El sistema de “alta y baja” es equilibrado, ya que cada sistema tiene una característica muy simple: cuando el resultado es positivo un jugador tiene posibilidades de ganar, cuando es negativo de perder, y cuando mayor es la puntuación mayor es la ganancia esperada.
