
El apasionante juego del póker, es muy popular en muchas salas de juegos o casinos, pero muchos desconocen cual es verdaderamente su origen, en que ciudad se creó, y cuáles fueron sus reglas desde que se empezó a jugar.
Según algunos historiadores, el juego del póker se originó en Alemania, y su nombre deriva de los que se llama golpe, esta terminología aun continua ya que muchos utilizan el golpe o un gran golpe, cuando ganan grandes torneos internacionales de póker.
Su nombre original fue pochen o sea golpe en alemán, y luego fue sufriendo algunas variantes hasta que se le llamo póker, fue creado en el siglo XVIII, y se estoma que ya para 1800 había llegado a Estados Unidos a través de muchos colonos originarios de Inglaterra, Alemania y Escocia.
En Estados Unidos en la región en donde se hizo muy popular fue en la zona del río Missisipi, también en la zona de Texas.
Inicialmente se jugaba tan solo con 20 cartas, pero con el correr de los años, se le atribuyó otro tipo de naipes, la baraja inglesa, compuesta de cartas, además de haber creado un nuevo sistema, las cartas a color, posteriormente algunas cartas más fueron indexadas como los comodines y el lowball.
A medida que este juego se iba haciendo cada vez más popular en las salas de juegos, y especialmente en Las Vegas, se creó el torneo internacional de póker, dicho torneo se sigue realizando hasta el día de hoy.
Y han sido muchos los jugadores profesionales de póker que han obtenido los mayores galardones y triunfos, no solo los trofeos sino también importantes premiso en dinero en efectivo.

Dentro de las variantes de juego que puede ofrecer el póker, está la llamada Pineapple Póker, o el póker de piña o ananá. Y la verdad es que este juego puede resultar tan delicioso como suena. Si tomamos en cuenta el árbol genealógico de la familia Póker, veríamos que el Pineapple vendría a ser algo así como el primo hermano del Texas Hold’em. El Póker Pineapple conserva grandes similitudes con el Hold’em, pero tal vez nos ayude más comenzar viendo sus diferencias.
La primera gran diferencia entre estos dos estilos de póker es que el Pineapple se juega con tres cartas en el pocket en vez de dos. Estas tres cartas que cada jugador tenga en su pocket, deberán de ser analizadas a profundidad, porque eventualmente el jugador tendrá que descartar una después del flop.
El Pineapple se juega con un deck de cincuenta y dos cartas de baraja inglesa, y el ganador es aquel que obtiene la mayor mano de acuerdo a los valores tradicionales del póker. La repartición en el Pineapple comienza cuando cada jugador recibe sus tres cartas, todas boca abajo, sobre la mesa. A estas tres cartas son a las que se le llama pocket, al igual que en el Hold’em. Entonces comienza una primera ronda de apuestas. Aquí es importante entender que todas las apuestas y los incrementos de las mismas estarán basados en los límites bajos.
