
El Bluff es un recurso válido en el poker, aunque es mentir se está permitido, claro el que arriesga a perder o ganar es quien lo hace, y por consecuencia asume esos riesgos al hacerlo. Pero que tanto puede convenir blofear, o mejor dicho en qué ocasiones debemos sacar de nuestro repertorio esa engañosa arma.
Existe un tipo de bluffs que es uno de los más famosos ya que resulta irresistible hacerlo, es el bluff cara de piedra o como se le conoce en inglés Stone-cold bluffs, pero poder hacer este conocido tipo de bluff hay quie tener mucho temple además de muchas agallas, pero no siempre funciona.
A pesar que el bluffs es una buena arma no es infalible, por más bien que se haga, podemos encontrarnos con un jugador terco o un incrédulo, o es posible con uno que ni se entere de lo que pasa, es por eso que no siempre sale victorioso el buen blofeador.
Nunca debemos blofear cuando juguemos con jugadores habituales o amigos, seremos más fáciles de desenmascarar, ya que ellos tiene conocimiento de nuestro juego, aunque no está demás intentarlo, pero bajo su responsabilidad.
Tampoco es bueno hacerlo en un torneo o al menos hacerlo seguido, estos lugares están plagados de tiburones del poker, se pueden tragar la carnada una vez pero en la segunda usted será la carnada.
Con jugadores experimentados tampoco es una muy buena idea, aunque uno nunca sabe, pero es mejor hacerlo con pequeños posos, para no arrepentirse después.

Cuando hablemos de la preservación y acumulación de fichas, no tenemos que pensar que se trata de una única postura para seguir durante todo el torneo, sino que se pueden ir alternando la una y la otra.
De hecho, los mejores jugadores de torneos no toman riesgos innecesarios a menos que hayan acumulado demasiadas fichas en las etapas anteriores, que es generalmente cuando saben que pueden obtener una mayor ventaja.
Piense que la acumulación no tiene que ser contraria del todo a la preservación, y viceversa. ¿Cómo saber cuando estamos incurriendo en uno o en otro modo de juego? Muy sencillo, cuando se trata de acumulación de fichas no hay un freno real sobre la cantidad de fichas que se ponen en el pozo.
Es importante dominar el arte de blofear, porque en todo caso, además de la suerte, las cartas que le toquen y su habilidad, el jugador tendrá que desarrollar nervios de acero, para que sus contrincantes no develen de inmediato sus intenciones.
En cualquier caso, los profesionales recomiendan que antes de optar por una estrategia defensiva, espero por lo menos cuatro rondas de juego ofensivo, ya que esto le dará un mayor margen de movimiento para las rondas siguientes. Pero la mejor filosofía que puede llegar usted a adoptar a la hora de poner fichas sobre la mesa, es pensar que cada ficha que ha caído al pozo, ya no le pertenece.

Seleccionar la mesa: Es importante elegir la mesa apropiada para su presupuesto y nivel de destreza en el juego, le va a asegurar una larga y exitosa carrera en el póker. A veces es bueno observar un poco el juego antes que sentarse y apostar, para evaluar a sus rivales.
Identificar contra que tipo de jugador se enfrenta: Analizar todos sus contrincantes le permite tener otra perspectiva a la hora de tomar decisiones y elegir las jugadas.
- Si el jugador juega pocas manos, se lo llama “jugador cerrado”
- Si juega muchas manos, se lo conoce como “jugador abierto”
- Los jugadores pasivos no apuestan muy seguido y prefieren ver las apuestas de los otros.
- Y los jugadores agresivos, apuestan fuerte en todas las manos.
Los principiantes deben elegir juegos cerrados/pasivos, donde todas las apuestas son bajas para ir aprendiendo.
Cuando retirarse: Aprender cuando retirarse o “no ir”, ahorra muchísimo dinero. Un buen jugador se retira de más manos de las que entra. Tiene que retirarse si las acciones de su rival demuestran que tiene una buena jugada y usted no.
Cuando pasar: Si no esta seguro que su jugada va a ser la mejor, es recomendable pasar.
Cuando igualar: Conviene aumentar o retirarse antes que igualar una apuesta, es otra opción cuando no se siente seguro de su jugada. Leer más…
