
Los tramposos más habilidosos son aquellos que dominan el arte de las manos. Las artimañas de manos son muy comunes en el mundo de las trampas. Como si fuesen magos, los tramposos mueven sus extremidades mucho más rápido de lo que los ojos pueden seguir.
Los movimientos más comunes que pueden esperarse de los que hacen trampa con los movimientos de manos, incluyen apilar las cartas, repartir desde abajo, o cambiar los naipes; todo esto sin que los oponentes se percaten de qué es lo que pasa.
Dar una carta desde abajo se da cuando el repartidor en sí, se da a sí mismo la carta más alta –que se encuentra en el fondo del deck –y reparta al resto las cartas que ha mezclado, mientras se garantiza una buena mano.
Otra de las trampas relacionadas con esta, se da a la hora de seguir repartiendo, cuando se van dando las cartas deseadas al resto de los oponentes. Hacerlo desde el fondo del deck es más complicado aquí, pero no imposible, y es más común que quien hace este tipo de trampa tenga que ser más habilidoso, dada la complejidad de la movida.
Y si seguimos hablando de trampas, es imposible no mencionar algunas de las más conocidas, como marcar las cartas con las cuales se juega, o cambiar las cartas de juego, guardando una carta alta para cuando se necesite.
