
Cualidades que todo profesor debería tener:
Paciencia: no solo es fundamental para un jugador de póquer, lo es también para cualquier persona que intente enseñar, puesto que no todo el mundo tiene facilidad para asimilar los conceptos.
Sentido del humor: es mucho más fácil que el mensaje llegue y cale si se hace de manera amena y divertida. Ayuda también a mejorar la distensión, empatía y confianza, que tienen un papel muy importante como veremos en el siguiente artículo.
Entusiasmo: es complicado que los alumnos que jueguen al poker se lo tomen en serio, que presten atención o que se esfuercen al máximo si ven que se dan las clases y consejos de manera automática y monótona.
Un método en el que se crea: si el profesor no está convencido de lo que hace, el alumno lo detectará enseguida.
Habilidad para motivar: estrechamente relacionado con los dos puntos anteriores. El alumno de poker mejorará exponencialmente si se siente suficientemente apoyado y recompensado ante la mejora (o simplemente ante el esfuerzo). Leer más…
