
¿Pero es tan mala la obviedad de un novato? Sí cuando estás rodeado de caza-principiantes. Siempre habrá grandes posibilidades de que en tu mesa se siente gente esperando ver los errores de sus contrincantes –entre ellos, tú-. Por lo mismo, recuerda siempre proteger tus cartas, no tenerlas tan expuestas a la vista de los otros.
Puedes colocar tu mano o tus fichas encima de ellas con el fin de tener un peso que no las haga visibles o que simplemente no permita que se desperdiguen fácilmente. Cuando uno está frente a una situación por primera vez, es muy sencillo dejarse llevar por la adrenalina de la experiencia. Así que controla también tus emociones. No te sobreexcedas con gritos, injurias o movimientos a la hora de jugar.
Sé cortés cuando ganes y también sé un buen perdedor, que nada resulta más vergonzoso que ver cuando un principiante tira las cartas al centro porque cree que tiene la mejor mano, o cuando se emociona de más por haber ganado, o simplemente cuando habla con lenguaje soez por haber perdido.
Toma siempre en consideración el dinero que puedes apostar, y establece tus propios límites. No sobrevalues cada mano que te toca ni tengas supersticiones que puedan entorpecer a los otros jugadores. Estas son tan sólo algunas recomendaciones para que comiences a entrar en el mundo del póker con la mano derecha.
