
Si somos verdaderos fanáticos del póker, habremos visto uno que otro torneo, y hemos oído a uno que otro narrador de televisión que habla de los estilos de uno u otro jugador, y nos preguntamos a que se refieren con el estilo, y observamos a algún jugador para descifrar dicho estilo, estilo de juego obviamente.
Aunque algunos además del estilo de jugo, imponen estilo de vestir, o de coger las cartas y fichas, pero nos referimos al estilo de juego, además de la actitud que pueden tener ante una u otra situación en la mesa de juego.
Si tenemos la intención de jugar póker de manera regular o solo por afición, no debemos preocuparnos mucho por estilo que podamos tener, ya que el estilo es como el cabello, crece solo, a medida que vamos ganando experiencia y horas de juego.
Inconscientemente vamos a ir adquiriendo un estilo propio de juego, que poco a poco va ir siendo notado por los demás jugadores o uno que otro espectador.
El estilo propio de marca registrada por decirlo de alguna manera puede jugara a veces en contra, ya que nos pueden leer con facilidad, así que no está de más salirse del libreto de cuando en cuando para sorprender a todos, y llevar este repentino cambio a nuestro favor.
Con estilo o sin estilo el poker no deja de ser un juego apasionante, no desesperemos por marcarnos un estilo propio, que solo vendrá con el tiempo.

Muchas veces oímos de los jugadores profesionales pero no sabemos qué es lo que los convierte en profesionales, y cuando es que dejan de ser jugadores aficionados. La explicación es simple y concisa. Si usted es un jugador que se deja llevar por caprichos o alguna testarudez, está muy lejos de ser un jugador profesional, la virtud más resaltante y probablemente que tenga un jugador profesional es la disciplina.
La disciplina forma a gran medida la diferencia entre un jugador profesional y un jugador aficionado, el azar al final va ser igual para los dos, la suerte o las rachas también, pero la actitud ante cada situación va hacer totalmente distinta.
Un buen jugador, constante y disciplinado adquiere una reputación, que de alguna manera u otra le será beneficiosa, el respeto que se gana con la experiencia, es muy valioso, ya que una cosa es jugar con un desconocido y otra con alguien de muy buena reputación, así tengan el mismo juego, el de mejor reputación estará en mejor posición.
Las cosas caen por su propio peso dicen siempre, y es verdad, no espere convertirse de la noche a la mañana en un jugador profesional, le tomará tiempo y dedicación hacerlo, muchos torneos perdidos, miles de manos y muchas horas de juego. Es obvio que no todos tienen la misma capacidad, pero usted en el camino se dará cuenta si tiene madera para esto o solo se quedará en aficionado. Recuerde que el camino se hace al andar con los mejores sistemas y las mejores innovaciones.
