
Jhon Ferguson relata que a la edad de 12 años, comenzó a calcular las posibles ganancias y probabilidades en el Blackjack, pero debido a su corta edad, no pudo ponerlas en práctica hasta muchos años después.
Corría el año de 1964 cuando Jhon Ferguson visitó su primer Casino y pudo al fin poner en práctica los cálculos que ya tenía realizados. Graduado de la Universidad de Stanford, con un doctorado en estadísticas y finanzas.
Su primer apodo fue Nevada Smith, pero como ya otro escritor utilizaba ese seudónimo se lo cambió a Stanford Wong, el cual es un acrónimo de un apellido asiático y de la universidad en la que estudiaba. Con este apodo fue y es conocido como uno de los grandes maestros de Blackjack y que le ha hecho ocupar uno de los puestos del afamado Salón de la Fama del Blackjack.
Jugó de manera profesional desde 1976, un año después de escribir su primer libro “Blackjack Profesional” que en la actualidad aún se sigue publicando como libro de consulta.
El término wong o wonging fue adoptado por los jugadores como un sinónimo de la técnica de Blackjack creada por Stanford Wong para ganarle a los Casinos en la década de los ochentas.
Esta técnica consiste en observar un juego de Blackjack sin arriesgar dinero (viéndolo desde fuera) hasta que resulte ventajoso comenzar a contar cartas y solo apostar cuando hay un cálculo elevado de probabilidades favorables para el jugador contra la banca, para luego salirse del juego hasta que se de una nueva oportunidad.
Wong es co-creador del primer software analizador de manos de Blackjack, inicialmente desarrollado para su uso personal pero después fue convertido en un programa de uso comercial.
Hasta la fecha ha escrito 15 libros sobre el Blackjack y ofrece cursos para quienes deseen aprender más sobre este juego.

Los jugadores de juegos de azar no solo juegan para ganar dinero, hay distintas razones por las cuales lo practican. Algunos se mantienen calculadores, apostando a sus estrategias. Algunos juegan para sentir la adrenalina que estos producen, prestan poca atención a sus finanzas. Y otros solo quieren relajarse y sentirse bien.
A medida que pasan sus años se lo toman más en serio. Juegan pausadamente con la tranquilidad que acostumbran para hacer todas sus actividades. El juego los seduce porque son parte de la acción, y tienen un objetivo, ganar. Estos jugadores necesitan entretenimiento y olvidarse un poco de las obligaciones y preocupaciones cotidianas. Aunque más no sea por unas pocas horas. Muchos de ellos juegan a los casinos gratis online.
¿Por qué tienen los juegos este efecto relajador? Cuando jugamos un juego en el cual no arriesgamos nuestro dinero nos produce una sensación de relajación. Pues sabemos que terminará cuando dejemos de tocar la computadora, porque el resultado no está relacionado con nuestra vida.
No la perjudica. Nos sentimos aislados por unas horas y alejados de la realidad que nos rodea. Cuando jugamos juegos como el póker tenemos lugar para la reflexión. El ritmo repetido de los juegos, con la desaparición suave de los gráficos. El juego más relajador en el casino es Bacará, también las tragamonedas.
