casinos de alaska2 550x3001 El canto de las ballenas (1)

La ballena no es solamente el mamífero más grande que existe, sino también el que más apuesta. Dentro del argot de los casinos, se les llama ballenas a la crema y nata de los grandes apostadores. Y estos son tan pocos, que los especialistas estiman que no existan más de unos 500 individuos en todo el mundo. Por eso no nos debe extrañar que esta especie exótica sea tan adorada por los dueños de los casinos. Para darnos una idea de lo que estamos hablando, cuando se llegan a reunir tres o cuatro de estos jugadores, sus apuestas pueden generar más ingresos que las de los miles de apostadores que estén jugando en todo el casino.

Como verás, estos jugadores son literalmente una joya para los grandes casinos, quienes no dudan en empeñar sus almas con tal de atraer a apostadores de tan alto calibre. Porque aunque parezca mentira, no sólo es una cuestión de dinero. El hecho de que una ballena visite un casino, también significa la adquisición inmediata de algo que los grandes casinos buscan dentro del negocio: reputación. Todos los casinos manejan dinero, pero sólo los de mayor reputación pueden hacerlo a un nivel mucho más alto.

¿Qué quiere un jugador ballena para poder ir a un casino? Primeramente privacidad. Tal vez sea esa la razón por la cual Las Vegas ha visto disminuida su cantidad de ballenas en los últimos tiempos. Los sitios más buscados por los apostadores ballenas: Mónaco, Macao y Australia.

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