
Si tenemos pensado utilizar una técnica de control de los dados, existe una serie de consejos específicos que nos conviene tener en cuenta. Uno de ellos es buscar algún otro jugador que también parezca estar utilizando el lanzamiento controlado. Si lo encontramos, debemos sentarnos en su mesa.
Esto significa que tendremos el doble de cantidad de tiros en los que estaremos apostando con ventaja. Una vez que confirmemos que el jugador realmente sabe lo que está haciendo, podremos realizar apuestas igual de elevadas que las apuestas que realizamos cuando el que tira los dados somos nosotros.
Mientras que al momento de utilizar la técnica del control de dados queremos situarnos en una mesa que no tenga demasiados jugadores, para así aumentar la cantidad de lanzamientos por hora que realizamos notros, tampoco debemos ubicarnos en una mesa vacía.
Lo que menos necesitamos es a toda una mesa de dealers enfocados en lo que nosotros hacemos. Con que haya al menos un jugador más además de nuestra personas, esto ya significará una importante distracción para los dealers, alejando su mirada de nuestras habilidades como tiradores.
También conviene mirar el fieltro en el que vayamos a jugar. Por regla general, el fieltro usado es mejor que el nuevo.
El fieltro viejo estará gastado por las repetidas partidas, y esto significa que el dado se moverá menos al rodar, resultando en una reducción del elemento del azar. Cuando lo que queremos es controlar todos los aspectos posibles del lanzamiento, eliminar todos los factores que hacen de nuestro tiro algo azaroso es algo que adquiere una importancia central.

Muchos se preguntan la razón por la cual, de los ocho elementos que, según señalan los expertos, desempeñan un papel clave en el lanzamiento controlado de dados, cinco de ellos se relacionan con las condiciones iniciales, y sólo tres elementos se refieren de hecho al lanzamiento en sí mismo.
Lo cierto es que los pequeños cambios en las condiciones iniciales que rodean a los dados, por minúsculos que éstos sean, pueden generar una serie de ramificaciones que se van agrandando a medida que el lanzamiento se desarrolla y que viajamos más adelante en el tiempo y el espacio.
Es por ello que necesitamos que las condiciones iniciales de un lanzamiento de dados sea lo más uniforme y sólida que podemos lograr. Si las variables involucradas con el principio del lanzamiento están mal, no importa cuán suavemente lancemos los dados. Ya no habrá forma de lograr el resultado que deseamos.
Las variables relacionadas con las condiciones iniciales, ya sea la preparación de los dados, la forma de sostenerlos o la fuerza con la que los apretamos, deben ser manejadas lo más cuidadosamente posible, de forma que sean siempre idénticas en todos los lanzamientos.
Esta es la única forma de tener posibilidades de marcar una diferencia en el resultado a partir de un lanzamiento calibrado. El juego de dados fue diseñado para que la casa posea un margen de ganancia. Fue pensado a partir del azar y las probabilidades.
Pero los lanzamientos controlados de precisión pueden cambiar esta tendencia. No es algo sencillo de realizar, pero definitivamente es posible hacerlo.

Los expertos han logrado identificar una serie de elementos físicos involucrados en el lanzamiento controlado de dados.
Estos elementos son una serie de variables que debemos manejar a la perfección si lo que queremos es lograr controlar el resultado que obtendremos en la mesa de dados del casino cuando seamos los que arrojemos los cubos numerados sobre el paño.
El primer elemento es la ubicación que tomamos en la mesa al momento de realizar el lanzamiento. El segundo es la preparación de los dados, la forma en que están orientadas sus caras al momento de agarrarlos con la mano. Otra variable importante es el ángulo.
El ángulo que utilicemos al agarrarlos con la mano, determinará si éstos permanecerán juntos al momento del lanzamiento, o si tenderán a separarse en el aire. Esto último es algo que queremos evitar. El cuarto elemento es la forma de agarrar los dados.
La idea es que los dados no se muevan ni se resbalen. Ambos dados deben recibir la misma fuerza para lograr que no se separen. El quinto elemento es la fuerza con la que los sostenemos, la presión que utilizamos y cuántos dedos usemos determinará el control que podemos llegar a tener sobre ellos.
La sexta variable es la manera en que utilizamos los dedos, muñeca y brazo para generar un lanzamiento suave. El séptimo elemento es el control del giro. Debemos poder controlar cuántas revoluciones queremos que den los dados en el aire. Por último, el control de rebote sobre la parte trasera de la mesa.

El juego de los dados está fundamentalmente basado en el azar. En el largo plazo, el casino obtiene un margen de ganancias por sobre la totalidad de las jugadas realizadas a partir de la distribución de estos resultados al azar y del cálculo de las probabilidades.
Sin embargo, a través del control del lanzamiento de dados, se dice que es posible torcer esta distribución azarosa de los resultados inclinando la balanza a favor del jugador, y de esta forma logrando que el margen de ganancias se vaya hacia el lado del apostador.
Los analistas han logrado aislar una serie de elementos físicos diferentes involucrados en el lanzamiento controlado de los dados, cada uno de los cuales debe ser ejecutado con un alto nivel de eficiencia por el jugador para obtener los resultados deseados en un casino real.
El primer elemento es la posición en la mesa. Al igual que un bateador en el baseball, el controlador de dados debe tener su lugar o su rincón específico para realizar un tiro efectivo. El lugar en el que nos paremos es una decisión individual, pero la mayoría de los que pueden controlar los dados recomiendan aprender como máximo cuatro posiciones. Leer más…
