
El blackjack es un juego de guerra psicológica y concentración, el enemigo a vencer es el crupier, y lamentablemente jugamos de visita es decir en campo enemigo, las reglas ya está establecidas y nuestro oponente tiene una ligera ventaja, pero nosotros no nos podemos dar por vencidos sin pelear.
Para poder salir vencedores en las batallas que son cada mano, debemos tener un grado de concentración único, sumergirnos de lleno a ese universo verde que es la mesa de blackjack.
Tenemos que tener atención al crupier a su mano y sus posibles proyecciones, además de estar atentos a las manos de los jugadores que comparten nuestra mesa, porque aunque no sean rivales de nuestro juego sus cartas son importantes para jugadas futuras.
Algunos dicen que el blackjack es un juego de locos inteligentes, y coincidimos con esa descripción, porque aparte de la matemática y la psicología se pone a prueba la rapidez mental del jugador, la capacidad de retención y la de discernir en pocos segundos, para poder hacer todo esto hay que estar un poco loco.
Si vamos a jugar blackjack debemos estar consientes de todos los pro y los contra que conlleva este tan fascinante juego, además de tener conocimiento de las reglas básicas, debemos estar preparados con las tablas de probabilidades.
Además de las técnicas y posiciones de cada mano y cómo afrontarlas de mejor manera para salir con ventaja en cada jugada. En síntesis en blackjack puede ser un juego para muchos pero poco pueden salir con la victoria.
