
Sistema sencillo, para algunos es un sistema tonto, aunque aquel que haga estadísticas podrá comprobarlo.
Consiste en anotar una serie y cuando dobla el primer número en promedio entre la bola 8 y 10. Se juegan sus vecinos sin jugar al número que dobló.
En caso de no cobrar anotaremos -2 por tiro hasta que doble el segundo número, a partir de acá serán 4 fichas las que se jueguen, dos vecinos de la derecha y dos vecinos de la izquierda y se seguirá anotando hasta llegar a un total de -36 fichas. Si se llega (y no se cobra vendrán unas 9 o 10 bolas).
Se volverá a empezar esperando a que doble el primer número. En caso de cobrar también se vuelve a empezar.
Sacando promedios las gestiones cobradas deben duplicar a las ya perdidas, debido a que ganamos un promedio de 18 fichas por cada 36 que se pierden cuando no resulta la jugada. Aunque sea una relación del 2 a 1, en el juego curiosamente nos dará una ventaja de 3 o 4 a 1.
Raramente cuando la bola dobla un número busca otra vez ese número, pero como no llega a predominar del todo, comenzarán a salir números vecinos, a los que apostamos nosotros, pero las rachas no duran siempre, son de corto plazo, por lo que es mejor aprovecharlas a tiempo.
En este sistema encontramos un problema, que es un agujero libre, un salidor y que nos molestará mucho cuando triplique y esté nuestra bola entre ellos. Aunque a la larga tendremos un mayor beneficio.
