
Los algunos de los juegos de azar tiene una cuna dudosa, y uno de los más apasionantes sin lugar a dudas es la ruleta. Su origen es muy discutido pero lo que poco que se sabe que ruleta deriva de un vocablo francés roulette que quiere decir en español significa rueda pequeña, entonces su nacimiento es asociado con Francia.
Su primera documentación data de la edad media aunque hay versiones más antiguas muy similares, como la de los romanos con una rueda de una carreta que hacía girar para realizar apuestas, pero lo más interesante es que este instrumento es uno de los que cuenta con innumerables sistemas para poder apostar y de esta manera ganar en grande.
La ruleta que conocemos nosotros hoy tal como es tiene un padre llamado Blas Pascal, la ruleta con sus 36 números (sin cero). Y entorno a estos número se teje una gran leyenda, la de que todos estos números sumados uno tras otros dan el número 666, número satanizado por la iglesia y conocido por el número de la bestia.
Es por eso que un tiempo de la historia estuvo casi prohibida por esta coincidencia fatal.
Ya en el siglo XIX los hermanos Blanc modificaron la ruleta añadiéndole un nuevo número, el 0, y la presentaron al legendario casino de Montecarlo.
La ruleta después de siglo ha sobrevivido a satanización, y sus cambios de la que hoya hacen uno de los juegos más jugados y más apasionantes de este universo llamado casino.
Quizás a muchos no les importe su historia y todos los mitos que se tejen en su entorno desde hace siglos, pero de lo que si estamos seguros que usted no dejará de jugarla venga de donde venga ya que de igual manera esta categoría de las apuestas se ha convertido en uno de los mejores trucos de los apasionados por los juegos para ganar en grandes cantidades.

El sistema ultimo antepenúltimo es implementado por lo general para realizar apuestas simples como color, par, impar, mayor, menor, en cual se debe tener en cuenta el ultimo chance que salió, para poder comenzar a jugar y así empezar a realizar las apuestas, una vez comenzado el juego es posible que el jugador gane el juego, por lo que se tiene que continuar jugando al último, es decir a la repetición, siempre que se gane se debe jugar al último chance que salido, si se pierde se juega al antepenúltimo, si se gana se juega al último, si se vuelve a perder también, si se pierde una vez más se juega al antepenúltimo, y así sucesivamente.
Un ejemplo muy frecuente es el de la siguiente secuencia de colores: Rojo, negro, rojo, rojo, negro, negro, negro, rojo, rojo, negro, negro, negro,…..
A este sistema muchos de los jugadores de ruleta lo consideran viable, pero en el juego de ruleta no siempre se cumple la intermitencia de los números que se supone que tienen que salir.
Todo jugador de la ruleta debe saber que siempre salen rachas y este método las aprovecha con una pequeña variante, la cual es, que al corte de una racha se busca la intermitencia (…, rojo, rojo, rojo, negro, rojo, rojo, rojo,…).
La única forma de perder en este método de apuesta es que los chances salgan en series de dos (…, negro, rojo, rojo, negro, negro, rojo, rojo, negro, negro, rojo, rojo,…).

Si tenemos pensado utilizar una técnica de control de los dados, existe una serie de consejos específicos que nos conviene tener en cuenta. Uno de ellos es buscar algún otro jugador que también parezca estar utilizando el lanzamiento controlado. Si lo encontramos, debemos sentarnos en su mesa.
Esto significa que tendremos el doble de cantidad de tiros en los que estaremos apostando con ventaja. Una vez que confirmemos que el jugador realmente sabe lo que está haciendo, podremos realizar apuestas igual de elevadas que las apuestas que realizamos cuando el que tira los dados somos nosotros.
Mientras que al momento de utilizar la técnica del control de dados queremos situarnos en una mesa que no tenga demasiados jugadores, para así aumentar la cantidad de lanzamientos por hora que realizamos notros, tampoco debemos ubicarnos en una mesa vacía.
Lo que menos necesitamos es a toda una mesa de dealers enfocados en lo que nosotros hacemos. Con que haya al menos un jugador más además de nuestra personas, esto ya significará una importante distracción para los dealers, alejando su mirada de nuestras habilidades como tiradores.
También conviene mirar el fieltro en el que vayamos a jugar. Por regla general, el fieltro usado es mejor que el nuevo.
El fieltro viejo estará gastado por las repetidas partidas, y esto significa que el dado se moverá menos al rodar, resultando en una reducción del elemento del azar. Cuando lo que queremos es controlar todos los aspectos posibles del lanzamiento, eliminar todos los factores que hacen de nuestro tiro algo azaroso es algo que adquiere una importancia central.

Para aquellos jugadores que utilizan técnicas de control de los dados, hay una serie de consejos específicos que pueden resultar útiles. El jugador promedio no obtendrá ningún beneficio de la mayoría de ellos, pero el jugador que se inicia en el control de dados deberá tenerlos en mente mientras juega.
En primer lugar, debemos asegurarnos de estar tirando un gran porcentaje de las veces que los dados ruedan en la mesa. Por esta razón, es preferible que busquemos una mesa sin demasiados jugadores. Ya que cada uno de ellos tendrá que lanzar cuando le llegue su turno. Lo mejor es encontrar una mesa en la que solo haya un par de jugadores.
La mayoría del tiempo, cuando estamos apostando a otros tiradores, nos convendrá realizar apuestas más pequeñas, ya que su resultado depende del azar. Cuando nos toque a nosotros, nos convendrá intentar realizar la mayor cantidad de tiros por hora posibles.
Cuantas más veces apostemos, más dinero habrá. Si estamos en una posición ventajosa, evidentemente querremos aumentar el número de lanzamientos. Nuevamente, una menor cantidad de jugadores en la mesa significará que el dealer tiene que lidiar con un menor número de apuestas, por lo que el tiempo entre lanzamiento y lanzamiento será menor.
También es aconsejable no realizar apuestas de posición.Procesar estas apuestas le toma un tiempo más prologado por parte del dealer y esto evitará que el juego fluya. Además, en lo que respecta a las apuesta propiamente dichas, las apuestas de pase y no pase siempre ofrecerán mejores probabilidades que las apuestas de posición.

Si vamos a jugar a los dados, pensemos que debemos entregar propinas con soltura. Esta táctica por lo general termina recompensándonos a la larga. El dealer puede darnos avisos o recordarnos cosas útiles si es que olvidamos hacer alguna apuesta conveniente.
En ocasiones, a veces incluso el dealer entrega los dados de forma conveniente a los jugadores que utilizan técnicas de lanzamiento controlado. Esto evitará perder tiempo ubicando los dados correctamente antes de realizar un nuevo tiro. Pero si estamos dando buenas propinas y el dealer no parece notarlo ni acusa recibo, quizás debamos cambiarnos de mesa, o al menos dejar de dar propinas.
Otro consejo útil en torno al juego de dados de casino es no combinar las apuestas. Sólo es aconsejable hacerlo cuando la combinación realmente tenga sentido. La mayoría de las veces, cuando combinamos apuestas, nos estamos preparando para perder alguna de ellas.
Es por ello que conviene ser cuidadosos al depositar las fichas, ya que combinar apuestas puede hacer que terminemos perdiendo el dinero de una forma u otra. La mesa de dados puede ser algo confusa para los recién llegados a este juego, por lo que se sugiere realizar apuestas de a una y disfrutar en la espera de que otorgue buenos resultados.
Por último, siempre será conveniente notar los distintos estilos de lanzamiento. Cada tirador tiene el suyo propio. Debemos prestar atención a cada nuevo tirador y ver si saben lo que están haciendo o no. La mayoría de ellos estará lanzando al azar, por lo que no obtendremos ventaja aumentando nuestras apuestas.
Pero otros son habilidosos y puede que nos convenga aumentar el dinero apostado.

Las apuestas parlay son apuestas en serie, es decir, un conjunto de apuestas individuales que se relacionan entre sí en una combinación. La ventaja de realizar este tipo de apuestas es la posibilidad de obtener mayores ganancias.
Si utilizamos como ejemplo el caso de que salgan cuatro seises seguidos en una mesa de dados, si hubiésemos depositado una apuesta de 6 dólares al número 6, podríamos haber levantado nuestras ganancias cada una de las veces.
Terminaríamos con una ganancia de cuatro veces 7 dólares, es decir, 28 dólares. Si en cambio hubiésemos aumentado nuestra apuesta a múltiples seis, entonces la ganancia habría sido mucho mayor. El primer seis nos hubiera dado una ganancia neta de un dólar, y un nuevo total de apuesta de 12 dólares.
Al obtener esta nueva apuesta ganaríamos un monto neto de 2 dólares y aumentaríamos la nueva apuesta a 24 dólares. Las próximas ganancias serían de 4 dólares, y nuestra nueva apuesta se iría a 48 dólares. Al salir por cuarta vez el número obtendríamos una ganancia neta de 56 + 48 + 7 dólares por sobre nuestra apuesta original de 6 dólares.
Esto nos dejaría una ganancia neta de 105 dólares. Con esto queremos ejemplificar las ventajas que se obtienen al realizar apuestas parlay.

Es obvio que cuando juegas en un casino no quiere perder, aunque de la manera en la que algunos jugadores se comportan, parecería que están hacienda lo posible por hacerlo. No estamos hablando sobre hacer alguna puesta estúpida, ni de romper la regla cardinal del juego.
En lo absoluto. Nos referimos algo que va mucho más allá de eso. Estamos hablando de la mayor negligencia que podría tener un jugador. Cometer estos errores será lo mismo que obviar los pasos intermedios y entregarle al casino un cheque en blanco con tu firma.
Uno de los peores errores que puede cometer un jugador es realizar apuestas en estado de ebriedad. Incluso es un error muy estúpido jugar con tan sólo una o dos copas encima, ya que si te sientes en lo absoluto despreocupado, alegre o risueño debido al consumo de alcohol, entonces estarás en lo que se conoce comúnmente como “un estado de relajación” gracias al consumo de unas bebidas.
Esto podría ser perdonable si estás jugando a algún juego como las máquinas tragaperras, que son más o menos un juego de probabilidades y de azar, y para los cuales no hay muchas estrategias o habilidades aplicables.
Nos referimos a que en estos juegos, en las máquinas tragaperras, si ganas o si pierdes se tratará de que haya tenido buena o mala suerte, pero no tendrá nada que ver con tu juicio.
