
Los repartidores deben sacar numerosos cálculos matemáticos, administrar las cartas de juego, controlar la mesa de los jugadores, y además deben entretenerlos. Con tantas demandas tan sólo en un solo día laboral, la organización de turnos regulares puede ser una tarea complicada.
La mayoría de los jefes de salones piensan que aún el mejor de los dealers no puede permanecer perfectamente enfocado y activo por más de un ahora a la vez la solución a esto es la de dar a cada repartidor un descanso de 20 minutos por cada 60 minutos de trabajo.
Para el señor Hebel, esto significa que no pasará más de seis horas en una mesa, en cada turno de ocho horas de trabajo.
Generalmente el ingreso a su trabajo cerca de las ocho de la mañana, y toma su primer descanso a las nueve.
Luego de un descanso de 20 minutos, regresa al salón a las 9:20 a.m., y vuelve a salir a las 10:20. Durante el resto del día, él trabaja desde las 10:40 hasta las 11:40 a.m., luego desde el mediodía hasta la 1 p.m., luego desde la 1:20 hasta las 2:40 p.m., y finalmente desde las 3 hasta las 4 p.m.
Cuando llega el momento de descanso para el almuerzo, el se dedica a su alimentación tal como lo haría un luchador de la guerrilla: prácticamente, en aproximaciones veloces. En lugar de devorar una gran comida en una sola sentada, según me dijo, generalmente en divide sus comidas a lo largo de dos o tres de sus descansos: come una banana, en otro momento toma una taza de sopa.
Ocasionalmente él come con otros, aunque generalmente la conversación ocupa la mayoría de su precioso tiempo.
