
Si somos verdaderos fanáticos del póker, habremos visto uno que otro torneo, y hemos oído a uno que otro narrador de televisión que habla de los estilos de uno u otro jugador, y nos preguntamos a que se refieren con el estilo, y observamos a algún jugador para descifrar dicho estilo, estilo de juego obviamente.
Aunque algunos además del estilo de jugo, imponen estilo de vestir, o de coger las cartas y fichas, pero nos referimos al estilo de juego, además de la actitud que pueden tener ante una u otra situación en la mesa de juego.
Si tenemos la intención de jugar póker de manera regular o solo por afición, no debemos preocuparnos mucho por estilo que podamos tener, ya que el estilo es como el cabello, crece solo, a medida que vamos ganando experiencia y horas de juego.
Inconscientemente vamos a ir adquiriendo un estilo propio de juego, que poco a poco va ir siendo notado por los demás jugadores o uno que otro espectador.
El estilo propio de marca registrada por decirlo de alguna manera puede jugara a veces en contra, ya que nos pueden leer con facilidad, así que no está de más salirse del libreto de cuando en cuando para sorprender a todos, y llevar este repentino cambio a nuestro favor.
Con estilo o sin estilo el poker no deja de ser un juego apasionante, no desesperemos por marcarnos un estilo propio, que solo vendrá con el tiempo.
