
El blackjack, también conocido como veintiuna o veintiuno es un juego de naipes muy presente en los casinos. Consiste en obtener veintiún puntos mediante la suma de los valores de los naipes. Si llegaras a sumar veintiuno solo con dos cartas, sería considerado blackjack y se ganaría automáticamente.
Las apuestas se realizan en cada mano antes de poner en la mesa la primera carta.
Para ganar este juego y para que sus apuestas obtengan un mayor rendimiento, lo fundamental es tomar una decisión apropiada para esa mano, es decir utilizar el cálculo matemático correcto para esa mano.
Hay algunas estrategias básicas que usted debe conocer para poder ganar siempre en el Black Jack. Por ejemplo, con una mano de 5 a 8, pida siempre. Con una mano de 9, doble contra 3 o 6, sino pida.
Con una mano de 10, doble contra 2 o 9 sino pida. En fin, en el Blackjack lo que necesita es saber de matemáticas y hacer el cálculo correspondiente.
En los años 60, Thorp, un matemático, analizó este juego y afirmó, de acuerdo a sus conclusiones, que las cartas altas favorecen al jugador ya que se puede obtener una buena jugada al doblar, mientras que las cartas pequeñas en realidad favorecen al croupier en el casino, ya que es posible hacer buenas aquellas manos comprometidas.
Utilizar las estrategias básicas de Thorp, pueden aumentar sus posibilidades de ganar en el Blackjack un 99%.¿Increíble no? Por lo tanto dedíquese a aprender estas estrategias básicas, de las cuales ya mencionamos dos más arriba, y sus probabilidades de ganar sus apuestas aumentarán de forma tal, que usted será imbatible.
Muchos jugadores desconfían de este método, y hay serias disputas acerca de su efectividad o n. Sin embargo, ¿qué se pierde con aplicarlas? Estúdiela, y aunque parezca que usted ha vuelto al colegio a estudiar matemáticas, cuando gane todas sus apuestas no se arrepentirá.

La martingala es probablemente uno de los métodos más antiguos de sistemas de apuestas en la ruleta.
Su efectividad ha sido desafiada por el estudio científico de las probabilidades, pero cuando se trata de una ruleta no virtual, no es solo el azar el que juega un rol fundamental en los resultados, sino que muchas otras variables entran influyen a la hora de producir los resultados: el desgaste natural, la inclinación imperceptible de la mesa, deformidades de la bola, etc.
La martingala consiste en tomar un número y jugarlo. De no salir (97.30% de probabilidades), se mantiene la apuesta a ese número y se duplica lo jugado. Por ejemplo, una ficha en la primer jugada, luego dos, luego cuatro, ocho, dieciséis. El método de la martingala tiene algunas desventajas, como la necesidad de tener un bankroll apreciable al momento de comenzar.
Además, conviene plantarse en series de cinco. Es decir una vez que llegamos a las dieciséis fichas, seguir con el mismo número, pero arrancando la serie de nuevo con uno.
Así cada serie nos cuesta 31 fichas. Luego, las pérdidas se recuperan rápidamente, si por ejemplo acertamos en la segunda serie el pleno con 4 fichas, recibimos 128 fichas.
La martingala se origina en Francia en el siglo XVIII, y en un principio esta estrategia se utilizaba con el popular juego de cara o cruz de las monedas.
Posteriormente Paul Pierre Levy y Joseph Leo Doob formalizaron la teoría. El método se hizo rápidamente popular, hasta llegar a ser aplicado en la bolsa.
